cambiarelmundo

martes, 25 de agosto de 2015




Lo que escribo a continuación, resume la importancia que se prosiga con los estudios genéticos sobre el egoísmo, la codicia y la agresividad, condición sine qua non para que la sociedad humana pueda aceptar el cambio del dinero anónimo por el nominal  como planteo en mi  “Historia del Dinero Nominal”


¿Se esconde en algunos de nosotros una bomba de tiempo a la espera de ser activada? Eso parece decir la genética. El llamado ‘Gen del Guerrero’ haría que algunas personas tuvieran una predisposición programada a comportamientos violentos.
Según esta teoría, el gen se ubica en el cromosoma X y es el encargado de producir la enzima MAO-A(monoamino oxidasa), que sirve para degradar neurotransmisores como la serotonina, la epinefrina (adrenalina) y la dopamina. Si su nivel es bajo (MAOA-L), el cerebro queda saturado de neuroquímicos de una manera que induce a la agresión o impulsividad.
El primer estudio al respecto lo realizó el genetista Hans Brunner, en 1993, cuando las mujeres de una familia holandesa buscaron una explicación científica de porqué 14 de sus parientes masculinos habían cometido distintos tipos de crímenes. Resultó que todos ellos tenían la MAOA-L.
Pero no es el único gen asociado a la ‘maldad’. Distintos estudios realizados sobre todo en la década de 1960 han demostrado que las personas que están en prisión tienen una mayor tendencia a tener elcromosoma XYY − también llamado síndrome del superhombre−.
La teoría sostiene que un varón con esta anomalía en los cromosomas sexuales posee seis veces más posibilidad de acabar preso que otro que no lo tiene. Incluso esto podría trasladarse a los rasgos faciales, tal y como los sostuvo Cesare Lombroso, el padre de la antropología forense, que creía que se podía detectar en el rostro a un potencial criminal.
Esto no termina acá. Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén publicaron en la revista Genes, Brain and Behaviour que descubrieron que tener el gen AVPR1 más corto genera una tendencia a ser más egoístas. Este gen es el responsable de generar una hormona llamada vasopresina, que se asocia a la creación de vínculos sociales y afectivos, y al altruismo. Su carencia estaría asociada asentir menos placer ante una buena acción, como es repartir la riqueza con quien no la tiene. De allí que el director de la investigación, Richard Ebstein, sostenga que dictadores como Adolf Hitler, Benito Mussolini o Mobutu Sese Seko habrían tenido su gen AVRP1 más corto.
Sin embargo, esta concepción plantea un dilema moral. Ya que si partimos de que el crimen es una conducta innata marcada en nuestro ADN, esa persona no es condenable en el sentido tradicional del término. Hizo lo que estaba destinada a hacer según su programación genética.
Lo que no hay que perder de vista es que se puede dar una cierta tendencia, pero tiene que haber otros factores para que esa persona pueda llegar a ser un criminal. Si el entorno social y familiar no ayuda, la maquinaria del ‘gen de la maldad’ puede ponerse en marcha. De lo contrario, no.
Escrito por Pablo Huerta 
Fuente: Internet   Discovery IDCDiscovery IDontenido R
·          


Publicado por Unknown en 5:40 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest

cambiarelmundo

martes, 25 de agosto de 2015

Lo que publico a continuación, corrobora la gran importancia que tiene que los genetistas sigan sus investigaciones y las amplíen respecto a la genética del egoísmo, la codicia y la agresividad. Es fundamental para que pueda en la sociedad ser aceptado el cambio del dinero anónimo en dinero nominal, como se plantea en otro artículo anterior, que se titula Historia del dinero Nominal.
Por Pablo Huerta.
¿Se esconde en algunos de nosotros una bomba de tiempo a la espera de ser activada? Eso parece decir la genética. El llamado ‘Gen del Guerrero’ haría que algunas personas tuvieran una predisposición programada a comportamientos violentos.
Según esta teoría, el gen se ubica en el cromosoma X y es el encargado de producir la enzima MAO-A(monoamino oxidasa), que sirve para degradar neurotransmisores como la serotonina, la epinefrina (adrenalina) y la dopamina. Si su nivel es bajo (MAOA-L), el cerebro queda saturado de neuroquímicos de una manera que induce a la agresión o impulsividad.
El primer estudio al respecto lo realizó el genetista Hans Brunner, en 1993, cuando las mujeres de una familia holandesa buscaron una explicación científica de porqué 14 de sus parientes masculinos habían cometido distintos tipos de crímenes. Resultó que todos ellos tenían la MAOA-L.
Pero no es el único gen asociado a la ‘maldad’. Distintos estudios realizados sobre todo en la década de 1960 han demostrado que las personas que están en prisión tienen una mayor tendencia a tener elcromosoma XYY − también llamado síndrome del superhombre−.
La teoría sostiene que un varón con esta anomalía en los cromosomas sexuales posee seis veces más posibilidad de acabar preso que otro que no lo tiene. Incluso esto podría trasladarse a los rasgos faciales, tal y como los sostuvo Cesare Lombroso, el padre de la antropología forense, que creía que se podía detectar en el rostro a un potencial criminal.
Esto no termina acá. Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén publicaron en la revista Genes, Brain and Behaviour que descubrieron que tener el gen AVPR1 más corto genera una tendencia a ser más egoístas. Este gen es el responsable de generar una hormona llamada vasopresina, que se asocia a la creación de vínculos sociales y afectivos, y al altruismo. Su carencia estaría asociada asentir menos placer ante una buena acción, como es repartir la riqueza con quien no la tiene. De allí que el director de la investigación, Richard Ebstein, sostenga que dictadores como Adolf Hitler, Benito Mussolini o Mobutu Sese Seko habrían tenido su gen AVRP1 más corto.
Sin embargo, esta concepción plantea un dilema moral. Ya que si partimos de que el crimen es una conducta innata marcada en nuestro ADN, esa persona no es condenable en el sentido tradicional del término. Hizo lo que estaba destinada a hacer según su programación genética.
Lo que no hay que perder de vista es que se puede dar una cierta tendencia, pero tiene que haber otros factores para que esa persona pueda llegar a ser un criminal. Si el entorno social y familiar no ayuda, la maquinaria del ‘gen de la maldad’ puede ponerse en marcha. De lo contrario, no.

Publicado por Unknown en 5:25 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Lo que publico a continuación, corrobora la gran importancia que tiene que los genetistas sigan sus investigaciones y las amplíen respecto a la genética del egoísmo, la codicia y la agresividad. Es fundamental para que pueda en la sociedad ser aceptado el cambio del dinero anónimo en dinero nominal, como se plantea en otro artículo anterior, que se titula Historia del dinero Nominal.
Por Pablo Huerta.
¿Se esconde en algunos de nosotros una bomba de tiempo a la espera de ser activada? Eso parece decir la genética. El llamado ‘Gen del Guerrero’ haría que algunas personas tuvieran una predisposición programada a comportamientos violentos.
Según esta teoría, el gen se ubica en el cromosoma X y es el encargado de producir la enzima MAO-A(monoamino oxidasa), que sirve para degradar neurotransmisores como la serotonina, la epinefrina (adrenalina) y la dopamina. Si su nivel es bajo (MAOA-L), el cerebro queda saturado de neuroquímicos de una manera que induce a la agresión o impulsividad.
El primer estudio al respecto lo realizó el genetista Hans Brunner, en 1993, cuando las mujeres de una familia holandesa buscaron una explicación científica de porqué 14 de sus parientes masculinos habían cometido distintos tipos de crímenes. Resultó que todos ellos tenían la MAOA-L.
Pero no es el único gen asociado a la ‘maldad’. Distintos estudios realizados sobre todo en la década de 1960 han demostrado que las personas que están en prisión tienen una mayor tendencia a tener elcromosoma XYY − también llamado síndrome del superhombre−.
La teoría sostiene que un varón con esta anomalía en los cromosomas sexuales posee seis veces más posibilidad de acabar preso que otro que no lo tiene. Incluso esto podría trasladarse a los rasgos faciales, tal y como los sostuvo Cesare Lombroso, el padre de la antropología forense, que creía que se podía detectar en el rostro a un potencial criminal.
Esto no termina acá. Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén publicaron en la revista Genes, Brain and Behaviour que descubrieron que tener el gen AVPR1 más corto genera una tendencia a ser más egoístas. Este gen es el responsable de generar una hormona llamada vasopresina, que se asocia a la creación de vínculos sociales y afectivos, y al altruismo. Su carencia estaría asociada asentir menos placer ante una buena acción, como es repartir la riqueza con quien no la tiene. De allí que el director de la investigación, Richard Ebstein, sostenga que dictadores como Adolf Hitler, Benito Mussolini o Mobutu Sese Seko habrían tenido su gen AVRP1 más corto.
Sin embargo, esta concepción plantea un dilema moral. Ya que si partimos de que el crimen es una conducta innata marcada en nuestro ADN, esa persona no es condenable en el sentido tradicional del término. Hizo lo que estaba destinada a hacer según su programación genética.
Lo que no hay que perder de vista es que se puede dar una cierta tendencia, pero tiene que haber otros factores para que esa persona pueda llegar a ser un criminal. Si el entorno social y familiar no ayuda, la maquinaria del ‘gen de la maldad’ puede ponerse en marcha. De lo contrario, no.

Fuente: Internet   Discovery IDCDiscovery IDontenido R
·          


Publicado por Unknown en 5:20 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest

martes, 4 de agosto de 2015

  •  REALIDAD EN ÉPOCA DE ELECCIONES

  • Muchas veces sueño con ser un mutante, pero la realidad genética no me lo permite. No puedo concebir que luego de los últimos diez mil años de existencia humana, sean muy poquitos, -creo que sobran los dedos de ambas manos para contarlos-,los que se dan cuenta que nuestra civilización se gestó en medio de una falacia tremenda que persiste bien alimentada hasta nuestros días, y hasta que no se acabe con la misma, nuestros males jamás podrán ser solucionados, sino que en el mejor de los casos obtendremos parches transitorios, que invariablemente se agujerearán. Ello se debe a que todos tenemos presente en nuestros genes en distinta proporción en cada uno de nosotros, fragmentos que rigen nuestro egoísmo, codicia y agresividad. Hace varios milenios, para facilitar el trueque que era muy engorroso para satisfacer a los trocadores, se inventó una herramienta sensacional que luego fue trastocada por los genes antes mencionados, que se llamó unidad monetaria o dinero. Funcionó bien hasta que nuestros congéneres más codiciosos, comenzaron a esgrimir sus artes e inventaron argucias para juntar grandes cantidades de esas unidades monetarias, generando así el poder humano, que estaría luego indisolublemente ligado al dinero. Comenzó la paradoja más adelante, de que el dinero no servía tan solo para aliviar el trueque de bienes o servicios, que representaba un cambio entre las personas de productos o prestaciones tangibles, sino que servía para generar nuevo dinero, sin aportar nada, como por arte de magia, desapareciendo el esfuerzo y trabajo para conseguir bienes tangibles. Así se inventó " el negocio", alentado por instituciones denominadas " bancos" y la generación espontánea de dinero a partir del dinero. Era como si los billetes fuesen células que por división directa o indirecta, generasen nuevos billetes. Esto llevó a que los poderosos esclavizaran a los menos "aptos" y juntasen todos los vicios, comenzando por la holgazanería, y culminando con el robo organizado, y los diez pecados capitales. Lo abominable para la raza humana, es que todos nosotros apoyamos este sistema y solamente pensar en cambiarlo, produce repulsión y escozor. Les digo que no hay otra manera de lograr una sociedad equilibrada, que eliminar de raíz ese sistema y cambiarlo por uno en el cual sea imposible generar unidades monetarias si no es a través de generar a cambio algo real o tangible, como puede ser mercaderías, máquinas, objetos para la vida diaria etc. o servicios como para la salud, el esparcimiento, la educación, etc. Con la tecnología lograda hoy en día y los megacerebros electrónicos, se puede lograr perfectamente. Es más, he elaborado un sistema que podría funcionar perfectamente en grupos humanos hoy existentes en el planeta. Pero les reitero, invariablemente el humano y las entidades que los agrupan, rechazan el cambio, con la vana ilusión que cada uno algún día puede dar "el batacazo" que lo transforme en poderoso, y saciar así la codicia, el egoísmo y la agresividad. Yendo al tema electoral, en este momento hay que elegir un parche, ya que no tenemos en marcha un real cambio, que cada uno elija el remiendo que le dicte la razón, teniendo bien en claro que lo menos perjudicial será gente que al menos tenga un bajo tenor genético de egoísmo, codicia y agresividad. Pero las lacras no serán erradicadas, serán más o menos atenuadas, hasta que el parche nuevamente se rompa, y volvamos a nuestro círculo vicioso. Que la naturaleza nos ampare y algún día se ilumine la mente humana, con o sin ayuda de genetistas bien intencionados.
  • Jorge Galileo Roberto Ciruelos Casabayó
    Escribe un comentario...

Publicado por Unknown en 6:23 No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a: Comentarios (Atom)

Datos personales

Unknown
Ver todo mi perfil

Archivo del blog

  • ▼  2015 (7)
    • ▼  agosto (4)
      • Lo que escribo a continuación, resume la im...
      • Lo que publico a continuación, corrobora la gran i...
    • ►  mayo (1)
    • ►  abril (2)
Tema Etéreo. Con la tecnología de Blogger.